Acerca de BTEH
¡El hogar natural de los elefantes no es la ciudad!
No es raro ver elefantes en las calles de las ciudades tailandesas. A veces, transportan turistas, pero la mayor parte de las veces piden directamente limosna o comida, acicateados por los mahouts, entrenadores de elefantes. Por lo general, los elefantes se encuentran en mal estado: duermen cerca de los tiraderos de basura, deambulan por las calles atascadas de tráfico, sufren problemas estomacales, tienen las patas lesionadas y están desnutridos. Si ves a un elefante callejero, recuerda que comprarle comida es una forma de fomentar el problema. Es ilegal tener a los elefantes en la calle. Reporta la situación a las autoridades de Parques y Vida Silvestre Nacional al 1362 (línea de emergencia) o al 02 6514292, extensión 733, o agarra a algún oficial de policía por el cuello.
¡Es que los elefantes son criaturas inteligentes y sensibles que merecen una vida mejor! La fundación Bring the Elephant Home empezó con un viaje demostrativo para transportar a dos elefantes cuya libertad pudimos comprar: ahora Sri Nuan y Dok Ngeon disfrutan de una buena vida en Elephant Nature Park. También es el caso de Faa Sai; compramos su libertad en noviembre de 2007 gracias a la ayuda de muchas personas. Con educación, recaudación de fondos y actividades de difusión Bring the Elephant Home colabora con otras organizaciones para retirar a todos los elefantes de las calles. Aquí encontrarás información para apoyar la labor de BtEH.
El hogar natural de los elefantes no es la ciudad. Ese fue el mensaje básico del viaje que realizarlos con los dos elefantes callejeros: Sri Nuan y Dok Ngeon. Este primer proyecto de Bring the Elephant Home ha merecido bastante publicidad en Tailandia y en los Países Bajos. Cada vez más personas reciben información sobre las malas condiciones de vida de los elefantes en las calles y visitan parques inocuos para los animales, como Elephant Nature Park. El gobierno tailandés está adoptando medidas más estrictas en contra de la explotación de los elefantes callejeros. Pensamos que Bring the Elephant Home ha contribuido en cierta medida a este cambio. Te sugerimos leer el libro Thaise olifanten van de straat.
¡Árboles para los elefantes: 100,000 árboles para los elefantes tailandeses!
El espacio vital y el alimento naturales necesarios para la supervivencia de los elefantes se han reducido tanto que se teme su extinción. Hacia 1900 había alrededor de 100,000 elefantes en Tailandia; se calcula que hoy quedan 1,500 elefantes en estado silvestre (se comen las cosechas y son tema de conflicto entre los agricultores). Los elefantes domesticados, quizás unos 2,000, suelen acabar en las ciudades y hacer de mendigos de la mano de sus dueños. En Elephant Nature Park también enfrentamos las consecuencias de la deforestación: la carencia de árboles significa el pastoreo insuficiente de los elefantes.
Donde hay elefantes, hay insuficiencia de árboles. Por eso pensamos en el proyecto Árboles para los elefantes. Ciertamente, los elefantes que ya se encuentran en Elephant Nature Park podrían beneficiarse de la disponibilidad de más árboles. Sin embargo, el objetivo del proyecto también es generar más espacio vital y alimento para los elefantes silvestres y callejeros. Realmente necesitamos de tu apoyo. ¿Te gustaría ayudarnos? Aquí puedes comprar 10 árboles con €10.
Hábitat natural
A fin de asegurarnos de que los mahouts puedan ganar dinero con sus elefantes sin lastimarlos, defendemos distintas alternativas en acuerdo con los mahouts y las organizaciones de bienestar animal: creación de un hábitat para los elefantes, cultivo de alimento para los elefantes cerca de las aldeas donde su presencia es parte tradicional de la vida cotidiana, promoción del ecoturismo, mejora de las oportunidades laborales y el comercio en las aldeas tradicionales de elefantes.
Bring the Elephant Home ha demostrado que existen muchas alternativas naturales, inofensivas y, sobre todo, divertidas para conocer a los elefantes como en Elephant Nature Park. Cuantas más personas visiten este tipo de lugares, mayor será el interés de los mahouts por incorporarse a esos grupos de trabajo. Así, el dinero de los turistas (que al día de hoy todavía constituye parte del problema) llegará a los lugares donde más se necesita.



